Las OTA como Airbnb y Vrbo cobran una comisión en cada reserva, a menudo del 15 % o más. Además, se quedan con los datos de tus huéspedes. Tu propio sitio te permite recopilar correos electrónicos, datos de contacto e historial de estancias, para que puedas recuperar a huéspedes anteriores sin volver a pagar comisión. Las reservas directas pueden generarte hasta un 25 % más de ingresos que la misma reserva a través de una OTA.